Camiones Komatsu 930E reconvertidos en regadores en Los Bronces
Dos camiones de 300 toneladas que ya no excavaban, ahora riegan. Y es la primera vez que ocurre en el mundo.
Cuando un camión minero llega al fin de su vida útil, la lógica habitual es desguazarlo, venderlo por partes o dejarlo en un rincón del patio. En Los Bronces, la mina de cobre de Anglo American ubicada en la cordillera de Santiago, eligieron otra ruta: tomar dos Komatsu 930E-3 que estaban listos para ser retirados y convertirlos en camiones regadores de 265.000 litros de capacidad. Komatsu Chile confirma que es la primera conversión de este tipo realizada en Chile y en el mundo.
De camión de acarreo a regador de gran escala: cómo funciona la conversión
El Komatsu 930E es uno de los camiones de acarreo más grandes del mercado: pesa más de 200 toneladas en vacío y fue diseñado para transportar hasta 290 toneladas de material en cada ciclo. Reconvertirlo en un vehículo de supresión de polvo no es un cambio cosmético. Implica rediseñar el sistema de carga, instalar un estanque de 265.000 litros (equivalente a más de 26 camiones cisterna convencionales) y adaptar el sistema de propulsión eléctrico-diésel del equipo para una función completamente distinta a la original.
El proyecto fue desarrollado en conjunto por Komatsu Chile, la empresa Mega y Anglo American. La elección del chasis del 930E no es arbitraria: su plataforma eléctrica de tracción, su robustez estructural y su capacidad de carga hacen que la conversión sea técnicamente viable sin reemplazar el tren de potencia. El resultado es un regador de alta capacidad que puede operar en los mismos caminos de acarreo donde antes trabajaba como camión de mineral, sin las restricciones de peso o terreno que enfrentan los regadores convencionales.
La gestión del polvo en faenas mineras de altura no es un problema menor. En operaciones como Los Bronces, ubicada sobre los 3.500 metros sobre el nivel del mar, con vientos fuertes y terreno seco la mayor parte del año, el control de material particulado es una obligación operacional, ambiental y de salud laboral. Los regadores convencionales tienen limitaciones de capacidad y movilidad en esos terrenos. Un 930E reconvertido, en cambio, ya fue construido para moverse en esas condiciones.
El impacto en Latinoamérica
La minería latinoamericana opera con flotas de equipos que envejecen en condiciones extremas. Chile y Perú concentran algunas de las operaciones de cobre y oro más grandes del mundo, muchas de ellas en altura, con restricciones hídricas crecientes y presión regulatoria sobre emisiones de polvo y material particulado. La pregunta que abre este caso no es tecnológica, sino de gestión de activos: ¿cuántos equipos fuera de servicio podrían tener una segunda vida útil en funciones auxiliares antes de llegar al desguace?
En términos prácticos, reconvertir un 930E en regador extiende el valor económico del activo, reduce la necesidad de adquirir equipos especializados de supresión de polvo, que en operaciones de altura tienen rendimiento limitado, y disminuye el volumen de chatarra metálica que debe gestionarse al cierre del equipo. Para operaciones como Cerro Verde, Antamina, Collahuasi o Escondida, donde conviven flotas de decenas de camiones de gran tonelaje, el modelo abre una conversación concreta sobre economía circular aplicada a activos de capital intensivo.
La línea del fondo: Si el modelo de conversión de Los Bronces se replica en las principales operaciones de cobre de Chile y Perú, cada 930E reconvertido reemplaza entre 20 y 26 camiones cisterna convencionales en capacidad de carga —un cambio de escala que reduce costos de supresión de polvo y extiende la vida económica de activos que hoy se desguazan sin capturar ese valor residual.
Este artículo menciona
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en International Mining . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


