Epiroc automatiza carga de barras en sondaje subterráneo
La parte más manual del sondaje ya tiene solución automática
Cambiar barras de perforación en sondaje diamantino es una de las tareas más repetitivas y físicamente demandantes en minería subterránea. También es una de las que más accidentes de manos genera. Epiroc acaba de poner en operación real una solución para eso: el Diamec Automated Rod Magazine (ARM), y la mina LaRonde de Agnico Eagle, en Quebec, Canadá, se convirtió en la primera operación subterránea del mundo en usarlo.
Qué hace el ARM y por qué cambia el flujo de trabajo en sondaje
El Diamec ARM es un magazín automatizado que gestiona la carga y descarga de barras de perforación sin intervención manual directa del operador durante el ciclo de perforación. En sondaje diamantino convencional, el operador debe agregar o retirar barras manualmente cada vez que la sarta avanza o retrocede, lo que implica exposición repetida a piezas giratorias y esfuerzo físico sostenido durante turnos de hasta 12 horas. El ARM automatiza esa secuencia, reduciendo el contacto físico del operador con las barras durante la operación.
El sistema fue presentado por primera vez en el PDAC de Toronto a principios de 2025 y pasó directamente a prueba de campo en LaRonde, operado por el contratista de perforación Machines Roger International (MRI). Que el salto entre exhibición en feria y operación real haya sido tan corto habla tanto de la madurez del sistema como del apetito de Agnico Eagle por adoptar tecnología en etapa temprana. LaRonde es una mina de oro profunda, con décadas de operación continua y condiciones subterráneas exigentes, lo que la convierte en un banco de pruebas creíble, no en un entorno controlado.
El sondaje diamantino es la columna vertebral de la exploración y definición de recursos en minería subterránea. Cada metro de núcleo extraído cuesta tiempo, dinero y esfuerzo humano. Cualquier mejora en la continuidad del ciclo de perforación y en la seguridad del operador tiene impacto directo en el costo por metro perforado y en la tasa de incidentes de la operación.
Automatizar lo invisible: el sondaje como frontera pendiente
La automatización minera ha avanzado de forma desigual en la última década. Los equipos de carga y transporte llevan años ganando autonomía: camiones autónomos, LHDs teleoperados, sistemas de despacho con IA. Pero el sondaje, especialmente el diamantino en entornos subterráneos estrechos, ha sido más resistente al cambio. Las razones son conocidas: espacios confinados, variabilidad geológica, y la naturaleza artesanal de una tarea que depende mucho de la experiencia del operador para leer el comportamiento de la roca.
El Diamec ARM no elimina al operador, pero sí redistribuye su rol: menos exposición a la zona de peligro durante el ciclo de barras, más capacidad de supervisar el proceso desde una posición más segura. Es un modelo de automatización asistida, no de reemplazo, y probablemente por eso tiene más chances de adopción real en el corto plazo que sistemas completamente autónomos que requieren rediseñar el flujo de trabajo completo.
Para los contratistas de perforación como MRI, que son quienes operan estos equipos en nombre de las mineras, la ecuación también cambia. Menos lesiones de mano significan menos días perdidos, menos rotación de personal y menor presión sobre los programas de perforación. En un mercado donde los perforadores calificados escasean en varias jurisdicciones, proteger y retener a los operadores existentes tiene valor económico directo.
En América Latina, donde empresas como Agnico Eagle también tiene operaciones activas (incluyendo proyectos en México), y donde contratistas de sondaje operan en condiciones a veces más exigentes que en Canadá, la pregunta relevante no es si este tipo de tecnología llegará, sino cuándo y bajo qué condiciones de costo y soporte técnico local estará disponible. Epiroc tiene presencia establecida en la región, lo que reduce una de las barreras de adopción habituales.
La línea del fondo: El Diamec ARM ataca el punto de mayor riesgo físico en sondaje diamantino subterráneo. Si los datos de LaRonde muestran reducción medible en incidentes de mano y mejora en metros perforados por turno, el argumento para su adopción en contratos de exploración intensiva se vuelve difícil de ignorar, especialmente en operaciones profundas donde cada metro de núcleo tiene un costo elevado.
Este artículo menciona
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en Epiroc . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


