NTT prueba redes ópticas en El Teniente para minería remota
El Teniente como laboratorio: cuando la sismicidad obliga a reinventar el control
Operar a 2.000 metros bajo tierra en una mina con actividad sísmica constante no es solo un desafío de ingeniería: es una pregunta abierta sobre los límites del control humano en espacios donde los humanos no deberían estar. NTT, el gigante japonés de telecomunicaciones, llegó a El Teniente con una hipótesis concreta: que las redes de fibra óptica de alta capacidad pueden ser la columna vertebral de una operación minera gestionada a distancia, sin que los operadores necesiten estar físicamente en los frentes de trabajo.
Fibra óptica como infraestructura crítica, no como accesorio
Lo que NTT está evaluando en la mina de cobre subterránea más grande del mundo no es un piloto de conectividad genérico. La empresa está probando si su tecnología de redes ópticas puede sostener las demandas de latencia, ancho de banda y confiabilidad que exige el control remoto de maquinaria pesada en tiempo real. La diferencia con una red de datos convencional es sustancial: mover un brazo hidráulico a distancia requiere una respuesta en milisegundos, no en segundos. Cualquier interrupción o degradación de señal puede significar un equipo paralizado en un túnel o, peor, una decisión operativa tomada con información desactualizada.
El Teniente, operado por Codelco en la región del Libertador General Bernardo O'Higgins, enfrenta un problema específico que hace urgente esta exploración: la actividad sísmica. La mina utiliza el método de hundimiento por bloques, que por su propia naturaleza genera microsismos frecuentes. Eso limita severamente la presencia de personal en ciertos sectores y obliga a pausar operaciones con una frecuencia que impacta directamente la productividad. Si una red óptica robusta permite mantener el control de equipos desde superficie o desde centros remotos durante esos eventos, el potencial de continuidad operacional es considerable.
NTT no es un actor habitual en el ecosistema minero. Su expertise central está en infraestructura de telecomunicaciones de alta exigencia: redes que sostienen centros financieros, hospitales y sistemas de defensa. Llevar esa capacidad a un entorno subterráneo implica resolver problemas de instalación y mantenimiento en condiciones que no tienen paralelo en sus mercados habituales. Por eso este piloto en El Teniente es también una prueba para NTT: validar si su tecnología puede adaptarse a uno de los entornos industriales más exigentes del planeta.
Lo que este piloto revela sobre la dirección del sector
El acuerdo entre Codelco y NTT forma parte de una tendencia más amplia en la minería subterránea global: la búsqueda de infraestructura de comunicaciones que sea tan confiable como cualquier otro activo crítico de la operación. Durante años, la conectividad underground fue tratada como un problema secundario, resuelto con soluciones parciales. Hoy, a medida que la automatización avanza y los frentes de trabajo se profundizan, esa lógica se invierte: sin comunicaciones robustas, no hay automatización posible.
Chile concentra una proporción significativa de la producción mundial de cobre, y sus principales yacimientos son cada vez más profundos y complejos. El Teniente ya opera a niveles donde la sismicidad inducida es un factor permanente de gestión. Chuquicamata subterránea, que Codelco está desarrollando en paralelo, enfrentará desafíos similares a mayor escala. Lo que se aprenda en este piloto tiene, por lo tanto, aplicación directa en decisiones de infraestructura que se tomarán en los próximos años para proyectos que representan miles de millones de dólares en inversión.
Para otros operadores de la región, el experimento también vale como referencia. Mineras en Perú, como las operaciones subterráneas de Antamina o Cerro de Pasco, y proyectos en etapa de desarrollo en Colombia y Ecuador, comparten el desafío de operar en zonas con actividad sísmica o geológicamente complejas. La pregunta de si la fibra óptica puede reemplazar la presencia física en esos entornos no es exclusiva de El Teniente.
Lo que aún no está claro es cuánto tiempo tomará la evaluación, qué métricas definirán el éxito del piloto y si NTT tiene intención de convertirse en un proveedor de infraestructura para el sector minero a mayor escala. La ausencia de cifras públicas sobre el alcance del acuerdo sugiere que ambas partes están en una fase genuinamente exploratoria, sin compromisos de despliegue todavía.
La línea del fondo: Si las redes ópticas de NTT demuestran en El Teniente que pueden sostener control remoto confiable durante eventos sísmicos, Codelco tendría la base técnica para reducir drásticamente la exposición de personal en frentes de alto riesgo, y los proyectos subterráneos profundos de la región tendrían un modelo de infraestructura de comunicaciones que hoy no existe a escala probada.
Este artículo menciona
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en Mining.com . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


