Sanciones a Cuba cierran la única refinería de cobalto de Canadá
La geopolítica cortó el suministro: cómo las sanciones a Cuba apagaron la única refinería de cobalto de Canadá
Una refinería que procesaba uno de los minerales más estratégicos del planeta para la transición energética acaba de cerrar sus puertas, no por falta de mercado ni por obsolescencia tecnológica, sino porque Washington endureció sus sanciones contra Cuba. La planta Fort Saskatchewan de Sherritt International, en Alberta, era la única refinería de cobalto en Canadá, y su cierre es una señal de alarma para cualquier país que dependa de cadenas de suministro con un solo punto de falla.
Una planta detenida por una decisión tomada a miles de kilómetros
Sherritt International opera en un modelo poco común: extrae níquel y cobalto en Cuba, envía el material semiprocesado a su refinería en Fort Saskatchewan, Alberta, y desde ahí abastece mercados globales con cobalto refinado listo para baterías de vehículos eléctricos y electrónica de consumo. Ese modelo funcionó durante décadas, pero la expansión reciente de las sanciones estadounidenses contra Cuba bloqueó el flujo de feedstock (la materia prima semiprocesada) que necesitaba la planta para operar. Sin insumos, no hay producción. La refinería comenzó su proceso de cierre, y con eso Canadá pierde su única instalación de refinación de cobalto en territorio nacional.
El impacto no es solo simbólico. Fort Saskatchewan era una pieza concreta de la cadena de suministro de cobalto para Norteamérica, una región que lleva años intentando reducir su dependencia de la República Democrática del Congo y, sobre todo, de las refinerías chinas que procesan la mayor parte del cobalto mundial. Que una decisión de política exterior estadounidense haya derrumbado esa pieza sin que existiera una alternativa regional lista para reemplazarla dice mucho sobre la fragilidad estructural de la cadena de suministro de minerales críticos en el continente.
Sherritt, que cotiza en la Bolsa de Toronto bajo el símbolo S, no ha entregado cifras sobre el volumen de producción que se pierde ni sobre el número de empleos afectados en Alberta. Lo que sí está claro es que el cierre no es temporal mientras se busca otro proveedor: sin acceso al mineral cubano, la planta no tiene razón de existir en su configuración actual.
El impacto en Latinoamérica
Para los países latinoamericanos con depósitos de cobalto o níquel, y para los que aspiran a escalar en la cadena de valor de minerales críticos, este episodio entrega una lección incómoda pero necesaria: tener el mineral en el subsuelo no es suficiente. La vulnerabilidad de Sherritt no estaba en la mina cubana, sino en el eslabón de refinación, que dependía de un corredor geopolítico que resultó ser frágil. La región produce una fracción relevante del níquel mundial, con proyectos activos en Cuba, Guatemala, Colombia y Brasil, pero la capacidad de refinación local para convertir ese recurso en productos de alto valor (como cobalto de grado batería) sigue siendo mínima.
Esto importa ahora porque la demanda de cobalto para baterías de litio no va a retroceder. El cierre de Fort Saskatchewan reduce la oferta refinada disponible en Norteamérica justo cuando EE.UU. y Canadá intentan construir cadenas de suministro domésticas para cumplir con los requisitos de contenido local de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA). Para inversores y gobiernos en LATAM, la pregunta concreta es si existe voluntad política y capital privado para desarrollar capacidad de refinación regional antes de que otro evento geopolítico vuelva a demostrar que exportar mineral sin procesarlo es apostar a que el mundo siempre estará dispuesto a recibirlo.
Chile y Perú, los grandes productores de cobre de la región, ya enfrentan esa presión con el litio: la discusión sobre si agregar valor localmente o exportar carbonato y hidróxido sin procesar es exactamente el mismo debate, con los mismos riesgos. El caso Sherritt es un ejemplo en tiempo real de lo que ocurre cuando la cadena de valor se rompe en el eslabón que no controlas.
La línea del fondo: El cierre de Fort Saskatchewan elimina la única refinería de cobalto de Canadá en el momento en que Norteamérica más necesita capacidad doméstica de procesamiento de minerales críticos; para LATAM, eso abre una ventana concreta —no teórica— para que países con depósitos de níquel y cobalto justifiquen inversión en refinación local antes de que otro productor llene ese vacío.
Este artículo menciona
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en The Northern Miner . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


