Sandvik eleva carburo reciclado en brocas al 75%
Del 50% al 75%: un salto que parece menor pero no lo es
Cuando una empresa cambia la composición interna de una broca de perforación y nadie en la mina nota la diferencia en rendimiento, eso es ingeniería de materiales funcionando bien. Sandvik anunció esta semana, durante su evento Future of Mining 2026, que aumentó el contenido de carburo de tungsteno reciclado en sus grados premium PowerCarbide de aproximadamente un 50% a hasta un 75%. El rendimiento y la durabilidad en condiciones de perforación exigente, según la empresa, se mantienen intactos.
Qué significa reciclar carburo de tungsteno a escala industrial
El carburo de tungsteno no es un material cualquiera. Es el componente que permite que las brocas y botones de perforación soporten el impacto repetido contra roca dura sin deformarse ni perder filo prematuramente. Durante décadas, producirlo significó extraer tungsteno primario, un proceso intensivo en energía y con cadenas de suministro concentradas geográficamente: más del 80% de la producción global proviene de China.
Reciclar carburo implica recuperar piezas de corte usadas, someterlas a procesos de recuperación química o zinc, y reintegrar el material a la cadena de producción con propiedades equivalentes al material virgen. El desafío técnico no es trivial: las impurezas acumuladas en el ciclo de uso pueden degradar las propiedades mecánicas del carburo resultante. Que Sandvik logre llegar al 75% de contenido reciclado manteniendo los estándares de su línea premium sugiere que sus procesos de recuperación y control de calidad han madurado considerablemente.
Esta decisión tiene dos lecturas simultáneas. La primera es de sustentabilidad: menos dependencia del tungsteno virgen reduce la exposición a una cadena de suministro geopolíticamente concentrada y disminuye la huella de carbono del producto. La segunda es estratégica: en un contexto donde los grandes operadores mineros enfrentan presión creciente para reportar emisiones de alcance 3 (las que vienen de su cadena de proveedores), comprar brocas con mayor contenido reciclado les aporta un dato concreto para sus reportes ESG sin cambiar ni un procedimiento operativo.
Lo que cambia (y lo que no) para quien compra estas brocas
Para el operador o el jefe de mantenimiento en una mina de cobre, oro o hierro, el mensaje práctico de Sandvik es directo: misma vida útil, mismo rendimiento de penetración, pero con un argumento adicional para justificar la compra ante gerencias de sustentabilidad o auditores externos.
Eso no es un detalle menor. En los últimos tres años, varios operadores de talla global han comenzado a exigir datos de contenido reciclado a sus proveedores de consumibles como parte de los procesos de licitación. Tener un 75% de carburo reciclado certificado en la broca es un número que aparece en un informe de sostenibilidad, no solo en una ficha técnica.
Lo que no cambia, al menos por ahora, es el precio. Sandvik no anunció variaciones de costo asociadas al cambio de composición. En teoría, el uso de material reciclado debería reducir costos de materia prima a medida que escala, aunque el precio final depende de múltiples factores: logística de recuperación, volumen de chatarra disponible y complejidad del proceso de reciclaje.
El anuncio llega en un momento en que la industria de equipos y consumibles para minería empieza a competir no solo por precio y rendimiento, sino también por credenciales de ciclo de vida. Atlas Copco, Epiroc y otros actores del segmento de perforación también han avanzado en esta dirección, aunque con énfasis distintos. La movida de Sandvik establece un nuevo piso de referencia para el sector: 75% de reciclado en un producto premium ya no será una excepción, sino eventualmente el estándar contra el que se medirá el resto.
Para las operaciones en Perú, Chile o Brasil donde los proveedores de consumibles compiten en licitaciones anuales, este tipo de especificación técnica podría volverse un criterio de desempate formal en los próximos dos o tres años, especialmente en empresas con compromisos públicos de reducción de emisiones de alcance 3.
La línea del fondo: Si el 75% de carburo reciclado mantiene el rendimiento de una broca premium sin ajuste de precio, Sandvik acaba de convertir la sustentabilidad en un argumento de ventas sin costo adicional para el comprador. Para los operadores que ya miden emisiones de alcance 3, este número concreto en su cadena de suministro vale más que cualquier declaración de intenciones.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en International Mining . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


