Sandvik y el carburo de tungsteno: la crisis que frena la perforación
El metal que nadie veía venir: tungsteno, defensa y el costo oculto de cada metro perforado
Hay materias primas que mueven mercados desde las portadas y otras que lo hacen en silencio, desde adentro de la roca. El tungsteno es de las segundas. Hasta que dejó de serlo. La reciente escalada en su precio, impulsada en parte por la demanda del sector de defensa, está golpeando un eslabón que pocas veces aparece en los informes de sostenibilidad pero que determina, literalmente, cuántos metros avanza una mina al día: las brocas de carburo de tungsteno.
Cuando el insumo más básico se vuelve el más crítico
El carburo de tungsteno es el material que recubre las brocas y bits de perforación usados en prácticamente toda operación minera de escala. No hay túnel, no hay sondaje, no hay avance en frente sin él. Sandvik, uno de los principales proveedores globales de este tipo de herramientas, está en el centro de la conversación precisamente porque los mineros dependen de su cadena de suministro para sostener los metros de desarrollo y producción que definen el rendimiento de una operación.
El problema no es solo de precio. Cuando el tungsteno sube, el impacto se transmite directamente al costo por metro perforado, una métrica que los superintendentes de mina conocen mejor que cualquier indicador financiero. Si el costo del bit sube y el contrato de perforación está cerrado, alguien absorbe la diferencia. Generalmente, es el operador. Y si el suministro se tensiona, la alternativa es peor: retrasos en el avance de galerías, menor disponibilidad de equipos, o la tentación de extender la vida útil de una broca más allá de lo recomendado, con el consiguiente riesgo en calidad del sondaje y en seguridad.
Lo que hace relevante el rol de Sandvik en este contexto no es solo su escala como fabricante, sino su posición como integrador de la cadena: desde el aprovisionamiento del carburo hasta el diseño de geometrías de bit optimizadas para distintos tipos de roca. En un mercado tensionado, esa integración vertical se convierte en una ventaja competitiva concreta para los clientes que tienen contratos de largo plazo o acceso preferente a su red de distribución.
El impacto en Latinoamérica
Chile y Perú son, respectivamente, el primer y segundo productor de cobre del mundo. Ambos países operan minas subterráneas de gran escala (El Teniente, la Chuquicamata subterránea de Codelco, Quellaveco, Antamina), donde el avance en metros de desarrollo es una variable de control diaria. En ese contexto, cualquier perturbación en el suministro o el precio de los bits de perforación no es un problema de procurement: es un problema de producción.
A eso se suma que buena parte de las operaciones en la región trabaja con contratos de perforación a precio fijo o con revisiones anuales. Si el tungsteno mantiene su precio elevado durante más de un trimestre, esos contratos entrarán en renegociación. Los operadores que no hayan asegurado stock o acuerdos de precio con sus proveedores quedarán expuestos. Colombia, con su minería de carbón y oro en expansión, enfrenta una presión similar en el segmento de perforación exploratoria, donde los márgenes ya son estrechos.
La pregunta que deberían hacerse los gerentes de operaciones y los equipos de supply chain en este momento no es si el tungsteno va a bajar, sino cuánto stock de bits tienen en bodega y bajo qué condiciones está su contrato con el proveedor.
La línea del fondo: Si el precio del tungsteno se sostiene en niveles elevados durante el segundo semestre de 2025, las operaciones subterráneas en Chile y Perú que no tengan acuerdos de precio fijo con Sandvik u otros proveedores integrados verán crecer su costo por metro perforado en un rango que puede comprometer la viabilidad de los contratos de desarrollo vigentes — sin que aparezca una sola línea en el titular del día.
Este artículo menciona
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en International Mining . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


