Canadá invertirá cientos de millones en germanio de Teck
El gobierno canadiense apuesta por el germanio antes de que la escasez lo haga inevitable
Mientras el debate sobre minerales críticos sigue siendo mayormente teórico en América Latina, Canadá está escribiendo cheques. El gobierno federal está a punto de inyectar cientos de millones de dólares en la fundición Trail de Teck Resources, ubicada en la Columbia Británica, con el objetivo específico de escalar la producción de germanio, un metal semimetálico esencial para fibra óptica, electrónica de defensa, paneles solares de alta eficiencia y visión nocturna militar. No es una apuesta especulativa: es una decisión estratégica de Estado.
Una fundición, un metal, y una carrera geopolítica que ya empezó
La fundición Trail no es nueva. Lleva más de un siglo procesando zinc y plomo en el suroeste de la Columbia Británica, y el germanio es un subproducto de ese proceso. Lo que cambia ahora es la escala y la intención: con la inversión federal, Teck busca convertir Trail en un proveedor relevante de germanio refinado en un mercado dominado casi por completo por China, que controla más del 60 % de la producción mundial del mineral y que en 2023 impuso restricciones a su exportación como respuesta a las tensiones comerciales con Occidente.
Esa decisión china fue el detonante real. Cuando Beijing limitó las exportaciones de germanio y galio en julio de 2023, los precios del germanio se dispararon y los gobiernos occidentales comenzaron a buscar con urgencia fuentes alternativas. Canadá, con Teck como ancla industrial, tiene una carta que jugar: una fundición operativa, infraestructura existente y un gobierno dispuesto a cofinanciar la expansión. La inversión federal —cuyo monto exacto no ha sido confirmado oficialmente, pero que los reportes ubican en cientos de millones de dólares canadienses— apunta a reducir la dependencia de China en un insumo que hoy es tan estratégico como el litio o el cobalto.
El modelo es relevante más allá de Canadá: no se trata de abrir una nueva mina, sino de extraer más valor de una operación existente mediante inversión dirigida en refinación. Es decir, agregar capacidad de procesamiento aguas abajo donde ya hay infraestructura. Eso cambia el cálculo de riesgo para los gobiernos que quieren entrar al juego de los minerales críticos sin esperar diez años para que una mina nueva entre en producción.
El impacto en Latinoamérica
América Latina tiene germanio. Bolivia, en particular, posee reservas documentadas asociadas a sus depósitos de zinc en el altiplano, y hay indicios en otras jurisdicciones de la región. Pero tener el mineral en el subsuelo y tener una estrategia para convertirlo en producto refinado con valor de mercado son dos cosas completamente distintas. Lo que Canadá está haciendo con Trail es exactamente lo que LATAM todavía no ha hecho con sus propios subproductos críticos: construir política industrial alrededor de la refinación, no solo de la extracción.
El contraste es incómodo. Mientras Canadá moviliza capital público para capturar valor en la cadena del germanio, la mayoría de los países latinoamericanos siguen exportando concentrados de zinc sin preguntarse qué subproductos estratégicos van en ese barco. Perú es el segundo productor mundial de zinc. Bolivia tiene reservas de germanio sin procesar. Chile tiene la infraestructura metalúrgica más sofisticada de la región. Ninguno tiene hoy un programa equivalente al que Canadá acaba de activar. La ventana para construir esa capacidad existe, pero se está cerrando a medida que Canadá, Australia y la Unión Europea consolidan sus propias cadenas de suministro de minerales críticos con apoyo estatal explícito.
La línea del fondo: Si Perú o Bolivia desarrollaran capacidad de refinación de germanio a partir de sus operaciones de zinc existentes —siguiendo exactamente el modelo Trail de Teck—, podrían capturar un diferencial de precio que hoy se queda en Asia. Con el germanio cotizando por encima de US$1.000 por kilogramo tras las restricciones chinas de 2023, incluso volúmenes modestos de producción refinada representan ingresos fiscales y divisas que hoy simplemente no existen.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en Canadian Mining Journal . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


