BQE Water reactiva planta de selenio en mina Kemess
La planta que trató selenio en 2020 vuelve a operar — y la razón importa más que la noticia
Una planta de tratamiento de aguas construida, operada brevemente y luego puesta en pausa en 2020 está siendo reactivada en el proyecto Kemess, en el norte de la Columbia Británica. BQE Water y Centerra Gold no están inaugurando algo nuevo: están respondiendo a una necesidad que no desapareció. Y eso dice mucho sobre cómo la industria minera global está aprendiendo —a veces a la fuerza— que el agua contaminada no espera.
Kemess, selenio y el problema que no se resuelve solo
El proyecto Kemess es un depósito de cobre-oro en etapa de desarrollo avanzado. En 2020, BQE Water construyó y operó brevemente una planta diseñada específicamente para mitigar el selenio en las aguas afectadas por la actividad minera del sitio. El selenio es un metaloides que, en concentraciones elevadas, es tóxico para peces y fauna acuática — lo que lo convierte en un pasivo ambiental de primer orden en jurisdicciones con regulación estricta como Canadá.
La decisión de reactivar esa infraestructura no es menor. Implica que el proyecto Kemess está avanzando hacia una nueva fase de desarrollo de cobre-oro, y que la gestión del agua contaminada es una condición habilitante, no un complemento. BQE Water, especialista en tratamiento y gestión de aguas impactadas por minería, lidera las preparaciones junto a Centerra Gold. La combinación de un operador minero con experiencia en activos complejos y una empresa técnica especializada en aguas es exactamente el tipo de alianza que los reguladores y las comunidades exigen cada vez con más frecuencia antes de aprobar expansiones.
Lo que hace técnicamente relevante a esta planta es su diseño específico para selenio — un contaminante que los sistemas de tratamiento convencionales no eliminan eficientemente. El selenio se moviliza con facilidad en entornos de roca sulfurada expuesta al agua y al oxígeno, exactamente las condiciones que genera la minería de cobre-oro a cielo abierto o subterránea en climas húmedos. Tratar ese efluente antes de que llegue a cuerpos de agua superficiales no es opcional en Canadá, y cada vez menos en otras jurisdicciones mineras del mundo.
El impacto en Latinoamérica
Chile, Perú y Colombia tienen algo en común con el norte de la Columbia Británica: depósitos de cobre-oro en zonas con cuencas hidrográficas sensibles, comunidades que monitorean la calidad del agua y reguladores que, aunque con velocidades distintas, están endureciendo los estándares de descarga. El selenio no es el único contaminante relevante — en LATAM el arsénico, el manganeso y los sulfatos son los más frecuentes — pero la lógica es idéntica: el agua impactada por minería requiere tratamiento especializado antes de ser devuelta al entorno, y esa capacidad técnica todavía es escasa en la región.
Lo que el caso Kemess ilustra es un modelo operativo: infraestructura de tratamiento construida en paralelo al desarrollo del proyecto, no como remediación posterior. En LATAM, la tendencia histórica ha sido lo contrario — tratar el agua contaminada como un problema que se resuelve después, cuando la presión regulatoria o social lo exige. Empresas como BQE Water operan principalmente en Norteamérica y Australia, pero su know-how es directamente transferible a operaciones latinoamericanas. La pregunta para los equipos de desarrollo de proyectos en Chile y Perú es concreta: ¿está el tratamiento de aguas diseñado desde la ingeniería de prefactibilidad, o sigue siendo un ítem que se agrega cuando el proyecto ya tiene problemas?
La línea del fondo: Reactivar una planta de tratamiento de selenio no es noticia de remediación — es señal de que Kemess avanza hacia producción, y que en 2026 ningún proyecto de cobre-oro en jurisdicción exigente puede operar sin gestión activa del agua desde el día uno. Para los proyectos en etapa de desarrollo en el norte de Chile y la sierra peruana, eso no es una opción futura: es el estándar que los financistas internacionales ya están exigiendo en due diligence.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en International Mining . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


