Perú estrena primera flota autónoma de LHD Cat en minería subterránea
Perú da el salto: la primera flota de LHD autónomos en minería subterránea ya está en operación
Mientras el debate sobre automatización en minería subterránea latinoamericana seguía siendo mayormente teórico, Volcan Compañía Minera acaba de cerrar ese capítulo. Junto a Ferreyros —el distribuidor de Caterpillar en Perú— desplegaron la primera flota de cargadores autónomos Cat R1600H en operaciones subterráneas del país. No es un piloto. Es producción real.
Qué son los Cat R1600H y por qué importa que sean autónomos
El Cat R1600H es un cargador de perfil bajo —LHD, por sus siglas en inglés— diseñado específicamente para galerías subterráneas estrechas. Con una capacidad de carga de 10,5 toneladas, es una máquina que opera en uno de los entornos más exigentes y peligrosos de la industria: túneles con ventilación limitada, visibilidad reducida y ciclos de trabajo continuos de alto desgaste.
Lo que cambia con la autonomía no es solo quitar al operador del asiento. Es rediseñar completamente el ciclo de carguío: los R1600H autónomos pueden operar en turnos extendidos sin fatiga, mantener velocidades y trayectorias consistentes que reducen el desgaste de neumáticos y estructura, y —lo más relevante desde el punto de vista de seguridad— eliminar la exposición humana directa en zonas de alta peligrosidad. Caterpillar lleva años madurando su sistema de autonomía para flotas subterráneas, y este despliegue en Perú representa la primera aplicación a escala de esa tecnología en el país.
El modelo de implementación también es relevante: Ferreyros no actuó solo como proveedor de equipos, sino como integrador del sistema de autonomía. Eso implica soporte técnico local, capacitación de personal peruano y la capacidad de escalar la flota sin depender de equipos técnicos desde el exterior. Para el ecosistema minero de Perú, ese detalle no es menor.
El impacto en Latinoamérica
Perú es el segundo productor mundial de cobre, el primero de zinc y el tercero de plata. Una porción significativa de esa producción proviene de operaciones subterráneas —Volcan opera minas polimetálicas en la sierra central— donde la automatización ha avanzado más lento que en la minería a cielo abierto. Las razones son conocidas: infraestructura de comunicaciones más compleja, geometrías variables de los túneles y mayor dificultad para estandarizar procesos. Que esta primera flota autónoma subterránea se haya desplegado en ese contexto específico, y no en una operación de superficie, es la señal más concreta de que la barrera tecnológica está cediendo.
Para el resto de la región, el precedente es directo. Chile tiene decenas de operaciones subterráneas activas —El Teniente es la mina subterránea más grande del mundo— y Colombia avanza en formalización de minería de carbón y metales preciosos bajo tierra. En todos esos contextos, el argumento para adoptar LHD autónomos combina tres factores que hoy son prioritarios: reducción de accidentes laborales, continuidad operacional en zonas de alta conflictividad social y presión por reducir emisiones en espacios confinados donde los motores diésel concentran gases nocivos. Los cargadores autónomos eléctricos o de bajas emisiones son el siguiente paso lógico sobre esta base.
El despliegue de Volcan y Ferreyros también envía una señal al mercado de proveedores: hay demanda real y capacidad técnica local para implementar autonomía subterránea en Perú. Eso debería acelerar conversaciones similares en otras compañías que operan en el país —Buenaventura, Hochschild, Nexa Resources— y posicionar a los integradores locales como actores clave en la cadena de valor tecnológica.
La línea del fondo: Si Ferreyros logra replicar este modelo de integración en otras operaciones subterráneas peruanas, el país podría convertirse en el referente regional de autonomía bajo tierra —un rol que hoy ocupa Australia— con la ventaja de tener condiciones geológicas y operacionales similares a las del resto de LATAM.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en International Mining . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


