Canadá inyecta US$6,7M para minería más limpia y rápida
DIGITAL apuesta US$6,7 millones a dos tecnologías que prometen cambiar cómo se extrae y procesa mineral
Mientras el debate sobre minería limpia sigue siendo mayormente retórico en buena parte de la región, Canadá ya está financiando las soluciones concretas. El programa DIGITAL —brazo de innovación del gobierno federal canadiense— acaba de anunciar una inversión de US$6,7 millones distribuida entre dos empresas: Koonkie y Novamera. El objetivo es directo: hacer que la extracción de mineral sea más selectiva, más rápida y con menor huella ambiental. No es un piloto de laboratorio. Es financiamiento para llevar tecnología al terreno.
Dos apuestas tecnológicas con lógica distinta, mismo objetivo
Koonkie es una empresa de software especializada en análisis de datos para operaciones mineras. Su propuesta es usar inteligencia artificial para optimizar los procesos de clasificación y procesamiento de mineral en tiempo real, reduciendo el consumo de energía y agua en las plantas concentradoras. En un sector donde el consumo hídrico es uno de los principales puntos de conflicto con las comunidades —especialmente en zonas áridas— una reducción medible en el uso de agua no es un detalle menor: es un argumento político y operacional al mismo tiempo.
Novamera, por su parte, trabaja en una tecnología completamente distinta: perforación quirúrgica de depósitos de mineral. Su sistema permite extraer cuerpos mineralizados pequeños o de geometría irregular sin necesidad de mover volúmenes masivos de roca estéril. Esto tiene implicancias directas en dos frentes: primero, reduce el costo por tonelada de mineral útil extraído; segundo, disminuye drásticamente el volumen de relaves generados. Para cualquier operador que trabaje con depósitos de alta ley pero geometría compleja —un escenario frecuente en yacimientos maduros o en exploración de vetas angostas— esta tecnología cambia la ecuación económica del proyecto.
El financiamiento de DIGITAL no es un cheque en blanco. Responde a una estrategia clara del gobierno canadiense de posicionar a sus empresas tecnológicas como proveedoras globales de soluciones para una minería que enfrenta presión creciente desde los mercados de capitales, los reguladores y las propias comunidades. La presencia de la ministra de Industria, Mélanie Joly, en el anuncio no es protocolar: señala que esto forma parte de una agenda de competitividad industrial, no solo de sustentabilidad.
El impacto en Latinoamérica
Chile y Perú concentran dos de los mayores desafíos hídricos de la minería global. Las operaciones en el norte de Chile —Atacama, Antofagasta, Tarapacá— operan en uno de los desiertos más áridos del planeta, y la presión regulatoria sobre el uso de agua continental ya está forzando a las mineras a invertir en desalinización y reciclaje de agua de proceso. Una tecnología como la de Koonkie, que promete reducir el consumo hídrico en planta mediante optimización con IA, tiene un mercado natural en esas operaciones. No como reemplazo de la desalinización, sino como complemento que reduce la demanda total.
En el caso de Novamera, el interés es diferente pero igualmente concreto. América Latina tiene decenas de depósitos de vetas angostas y yacimientos polimetálicos de geometría irregular —en Perú, Bolivia y Colombia— que hoy son económicamente marginales con métodos convencionales de minería masiva. La extracción quirúrgica que propone Novamera podría hacer viables proyectos que actualmente no pasan el filtro de prefactibilidad, especialmente en un contexto donde los precios del cobre, el oro y la plata justifican volver a mirar recursos que antes se descartaban. Las empresas junior y los operadores medianos de la región deberían seguir de cerca los resultados de los pilotos que se financien con estos fondos.
El modelo canadiense de cofinanciar tecnología minera con fondos públicos tiene además una lección de política pública para la región: en lugar de regular solo por restricción, se puede acelerar la transición hacia operaciones más limpias financiando las herramientas que la hacen posible. Es una diferencia de enfoque que vale la pena notar.
La línea del fondo: Si la tecnología de extracción quirúrgica de Novamera demuestra viabilidad comercial en los próximos 18 meses, los operadores de vetas angostas en Perú y Bolivia tendrán acceso a un método que puede hacer rentables depósitos hoy descartados —sin necesidad de escalar a minería masiva ni generar los volúmenes de relaves que eso implica.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en Canadian Mining Journal . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


