pH7 obtiene C$5M para nueva tecnología de extracción de cobre
C$5 millones para repensar cómo se extrae el cobre desde la raíz del proceso
Cuando un gobierno pone C$5 millones sobre la mesa para probar una tecnología en una sola mina, la pregunta no es si confía en la empresa —es si confía en que el método actual ya no alcanza. Eso es exactamente lo que acaba de hacer Natural Resources Canada con pH7, una startup que desarrolla una tecnología alternativa de extracción de cobre y que llevará su prueba piloto a Gibraltar Mine, la segunda operación de cobre a cielo abierto más grande de Canadá, ubicada en British Columbia.
Qué hace pH7 y por qué Gibraltar es el escenario elegido
pH7 trabaja en tecnología de extracción de cobre que busca reemplazar o complementar los procesos convencionales de flotación y fundición, que dominan la industria desde hace décadas. Aunque los detalles técnicos completos del proceso aún no son públicos, el enfoque de la empresa apunta a métodos más eficientes en el uso de agua y energía, con menor generación de residuos —una dirección que cada vez más operadores y reguladores exigen como condición, no como diferencial.
Gibraltar Mine no es un laboratorio menor. Es una operación de escala real, con todo lo que eso implica en términos de variabilidad geológica, volúmenes de procesamiento y condiciones operativas exigentes. Probar ahí —y no en un ambiente controlado— es una señal de que tanto pH7 como el gobierno canadiense quieren resultados que sean directamente extrapolables a operaciones comerciales. Si la tecnología funciona en Gibraltar, funciona en producción.
El financiamiento de Natural Resources Canada no es un cheque de investigación básica: es capital para una prueba en condiciones reales, lo que acorta significativamente el camino entre laboratorio y adopción industrial. En el ecosistema de innovación minera, esa distinción importa. La mayoría de las tecnologías mueren en el valle entre el prototipo y la escala. Este financiamiento intenta saltar ese abismo.
El impacto en Latinoamérica
Chile y Perú concentran más del 40 % de la producción mundial de cobre, y ambos países enfrentan el mismo problema estructural: los yacimientos más accesibles y de mayor ley ya fueron explotados. Lo que queda —y lo que viene— son minerales de menor concentración, más difíciles de procesar, con mayor consumo de agua y energía por tonelada de metal producido. En ese contexto, cualquier tecnología que mejore la eficiencia de extracción sin escalar proporcionalmente el impacto ambiental no es una curiosidad académica: es una necesidad operativa.
Lo que pH7 está desarrollando en Canadá tiene una lectura directa para las empresas que operan en zonas de alta presión hídrica —como la Región de Atacama o el altiplano peruano— donde los permisos de agua son cada vez más restrictivos y los conflictos territoriales alrededor del uso del recurso hídrico son una variable de riesgo real para los proyectos. Si la tecnología de pH7 demuestra en Gibraltar que puede reducir el consumo de agua o simplificar el circuito de procesamiento, los equipos de ingeniería en LATAM deberían estar atentos a los resultados del piloto con la misma atención que prestan a cualquier licitación de equipos.
El modelo de financiamiento también es relevante: Natural Resources Canada apostó por una startup en etapa de prueba piloto con capital público directo. En Chile, el ecosistema de CORFO y sus líneas de financiamiento para tecnología minera existe, pero la velocidad y el tamaño del ticket canadiense —C$5 millones para una sola prueba— marca una diferencia en cuánto riesgo está dispuesto a absorber el Estado para acelerar la innovación en el sector extractivo.
La línea del fondo: Si el piloto en Gibraltar valida la tecnología de pH7, las operaciones de cobre con minerales de baja ley en Chile y Perú tendrán un caso de referencia concreto para evaluar su adopción —y los C$5 millones canadienses habrán comprado algo que ningún estudio de factibilidad puede reemplazar: datos reales a escala industrial.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en Canadian Mining Journal . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


