Incendios forestales amenazan operaciones mineras en 2025
Cuando el fuego cierra una mina, el problema no es solo el fuego
Una mina paralizada por incendio forestal no pierde solo días de producción: pierde contratos de suministro, activa cláusulas de fuerza mayor y, en algunos casos, tarda semanas en recuperar la cadena logística completa. Con El Niño proyectando un verano más cálido y seco que el promedio en zonas mineras clave de Canadá, ese escenario dejó de ser hipotético para convertirse en planificación de contingencia urgente. Las compañías que operan en Columbia Británica ya están revisando sus protocolos, y el resto del sector debería estar mirando con atención.
El patrón que ya no es excepción
La combinación de sequía persistente, temperaturas sobre el promedio histórico y condiciones de viento ha convertido las temporadas de incendios en una variable operacional permanente para la minería en zonas boscosas. Columbia Británica —una de las provincias canadienses con mayor densidad de operaciones mineras activas— lleva varios años consecutivos registrando temporadas de fuego que superan los promedios históricos en extensión e intensidad. Con El Niño confirmado para el período 2025, los modelos climáticos anticipan condiciones aún más extremas.
Para los operadores mineros, esto implica decisiones concretas antes de que llegue el pico de la temporada: revisión de planes de evacuación para personal en sitios remotos, coordinación con autoridades provinciales de manejo de emergencias, inventarios de agua disponible para protección de infraestructura crítica, y —cada vez más— el uso de tecnología de monitoreo satelital y sensores de calidad del aire para detectar focos activos con anticipación suficiente. Algunas compañías han comenzado a incorporar datos de riesgo de incendio en sus modelos de planificación operacional trimestral, tratándolo como cualquier otro riesgo geotécnico o climático.
El costo de no prepararse es asimétrico: una evacuación preventiva bien ejecutada puede costar días de producción; una evacuación de emergencia mal gestionada puede costar vidas, infraestructura y meses de paralización regulatoria. Las aseguradoras ya están ajustando sus modelos de riesgo para activos mineros en zonas de alta exposición a incendios, lo que empieza a traducirse en primas más altas y requisitos más estrictos de planes de contingencia documentados.
El impacto en Latinoamérica
Chile, Perú, Colombia y Argentina tienen geografías mineras que combinan exactamente los factores de riesgo que hacen crítica esta conversación: operaciones en zonas remotas, infraestructura de acceso limitada, y regiones que en los últimos años han experimentado temporadas de incendios de creciente intensidad. Chile es el caso más evidente: las temporadas de incendios de 2017 y 2023 demostraron que el fuego puede avanzar a velocidades que superan la capacidad de respuesta local, y varias operaciones en la zona centro-sur del país han tenido que activar protocolos de emergencia no diseñados para esa escala.
Lo que está ocurriendo en Columbia Británica no es un problema canadiense: es una señal adelantada de lo que enfrentarán con mayor frecuencia las operaciones mineras en el Cono Sur. Las empresas que hoy están rediseñando sus protocolos de gestión de riesgo de incendio —incorporando monitoreo en tiempo real, coordinación interinstitucional y criterios climáticos en la planificación operacional— están construyendo una capacidad que en LATAM todavía es escasa y que los reguladores, más temprano que tarde, van a exigir documentada.
El punto de partida práctico para cualquier operador latinoamericano es simple: revisar si el plan de emergencias vigente fue diseñado para el clima de hace 20 años o para el de los próximos 10. Son planes muy distintos.
La línea del fondo: Las operaciones mineras en zonas de riesgo de incendio que no actualicen sus protocolos antes de la próxima temporada seca enfrentan un riesgo concreto: quedar fuera de cobertura aseguradora o activar cláusulas de incumplimiento contractual por fuerza mayor evitable. En Chile y el sur de Perú, eso ya no es un escenario remoto.
Curación, no invención
Este artículo fue curado y contextualizado a partir de información publicada en The Northern Miner . MINIAMETA cita siempre sus fuentes.


